Las damas del Hispània, la Lolita y la Paquita Rexach

La gastronomía catalana y española está llena de mujeres cocineras que, en muchas ocasiones, han preferido alejarse de los flashes mediáticos y centrarse en una cocina autentica y magistral. Lejos de figuras como Carme Ruscalleda, Elena Arzak o Bego Rodrigo, sin ellas no se pondría entender parte de nuestro patrimonio gastronómico.

Dos de estas mujeres son la Paquita y la Lolita Rexach, que hace más de 50 años que reivindican la cocina tradicional catalana en el mítico Hispània, ubicado al lado de Arenys de Mar, en la costa del maresme.

La fuerza de la tradición

Para conocer la historia del restaurante hemos de mirar hacia atrás, cuando sus padres compraron esta casa situada en un lugar privilegiado, y que, curiosidades de la vida, entonces era un garaje ya denominado “Hispània”. Inicialmente era un bar de carretera (la nacional II pasa por delante) donde se paraban los camioneros para tomar guisados y carajillos, y fue evolucionando a casa de comidas.

Fue en este punto cuando un día, pidieron a las hermanas Rexach si podían preparar una comida. El menú servido fue el siguiente: “escudella” y carne de olla de primero y sardinas a la brasa de segundo. Y así hasta el final, que ha sido uno no parar.

¿Pero cuales han sido los valores que hacen destacar al restaurante? En primer lugar una cocina catalana refinada sustentada en un producto de primerísima calidad. Este es el lugar ideal para degustar una buena gamba del puerto de Arenys, unas sardinas y anchoas extraordinarias, y los mejores calamares de “potera” de la comarca. Y la prueba es que las hermanas Rexach se despiertan muy pronto para empezar a seleccionar aquellos ingredientes que pasan su exigente corte de calidad. Seguidamente, los fuegos se ponen a funcionar y el aire se llena de un olor buenísimo de los guisados que llevan horas y horas cocinándose lentamente y con el amor de un buen chup-chup sin prisas.

En segundo lugar, todo el personal del restaurante trabaja con una devoción total y absoluta para sus clientes. Y parte de esta devoción la han recibido clientes de renombre, como el rey Juan Carlos, que vino por primera vez el año 1973, siendo aún príncipe. Y le debía de gustar muchísimo porque ha vuelto tantas veces que la mesa principal de la primera sala es la del rey. Tampoco nos hemos de olvidar de Néstor Luján, que incluso les cedió las mejores referencias del su bodega personal cuando murió. Y también de Manuel Vázquez Montalbán, que hizo mención de esta casa a diversas novelas.

Los pales de pajar del restaurante

El alma del Hispània es sin duda la Paquita y la Lolita Rexach. Aprendieron todo lo que saben de su madre, Rosario Surós, cocinera de las de antes que cocinaba con el corazón y con la cabeza, donde contenía un montón de recetas tradicionales catalanas. Las dos hermanas basan su cocina en influencias familiares, especialmente de la comarca de la Selva, y también de la riqueza de las horas del Maresme, que disfrutan de un clima cálido.

Platos como las patatas Serrat, los guisantes de Llavaneres, la langosta o el pollo en escabeche son algunos de los clásicos que ofrecen a todo aquel quién peregrina hasta el restaurante en la búsqueda de una cocina con mucho de rescoldo y tradición.

En la actualidad, a diferencia de su formación auto didáctica en la cocina, el hijo de la Paquita, Ramón, ha seguido con el negocio familiar, formándose de manera académica y en otros restaurantes.

Recomendaciones

Si vais al restaurante, no os podéis perder algunos platos de renombre que le han dado la fama, como los pulpitos saltados, el rodaballo al horno, los guisantes primaverales de Llavaneras o la crema catalana. Y sus platos de pescados, el éxito también está asegurado dado que siempre han sabido detectar las mejores piezas y los corte más sabrosos.

Tampoco nos podemos olvidar de recomendar la extraordinaria Bullabessa que disfrutaron nuestros peñistas en Mayo del 2016, ¡uno de sus platos históricos!